
Ilustra Melissa Pérez Segnini colección Cómoda de Pro Femme
OAXACA, Oax. 4 de septiembre de 2026.- Lo que normalmente sería un viaje de entre dos horas y media y tres horas de Oaxaca de Juárez a Puerto Escondido puede convertirse este viernes en una travesía de hasta siete horas, debido al bloqueo que por tercer día consecutivo mantiene cerrada la supercarretera Barranca Larga-Ventanilla.
Caminos y Puentes Federales confirmó que la circulación continúa interrumpida en ambos sentidos a la altura del kilómetro 30, donde habitantes de San Pedro Coatlán mantienen su protesta para exigir obras pendientes, la construcción de un entronque hacia su comunidad y garantías de libre tránsito sin pago de peaje.
La afectación no se limita a esperar frente al bloqueo. Quienes necesitan llegar a la Costa deben regresar, buscar caminos secundarios o incorporarse a la antigua carretera federal 175, lo que prácticamente devuelve a los viajeros a las condiciones existentes antes de que entrara en operación la nueva autopista.
Por la Barranca Larga-Ventanilla, el recorrido entre Oaxaca y Puerto Escondido es de aproximadamente 196 kilómetros y requiere entre 2.5 y tres horas.
La alternativa por la carretera federal 175 implica bajar hasta San Pedro Pochutla, un trayecto de aproximadamente 242 kilómetros desde Oaxaca, para posteriormente recorrer alrededor de 73 kilómetros más por la carretera federal 200 hasta Puerto Escondido. En conjunto son unos 315 kilómetros, es decir, aproximadamente 119 kilómetros más que por la autopista, un incremento cercano al 61 por ciento en distancia.
En tiempo, la diferencia es todavía mayor. La antigua ruta por la Sierra Sur puede requerir entre cinco y siete horas, por lo que el bloqueo añade entre dos y cuatro horas y media de camino, dependiendo del tránsito y las condiciones de la carretera.
A ello se suman las curvas de la carretera serrana, mayor consumo de combustible, cansancio para conductores y pasajeros y retrasos para quienes tienen citas médicas, vuelos, entregas de mercancías o compromisos laborales en cualquiera de las dos regiones.
Por terracería para librar el bloqueo
Ante el cierre, conductores comenzaron además a compartir una ruta improvisada para intentar librar el punto bloqueado sin recorrer toda la federal 175.
De acuerdo con mensajes difundidos entre usuarios de la carretera la mañana de este viernes, quienes viajan de Oaxaca hacia Puerto Escondido pueden desviarse en el entronque de Santa Catarina Coatlán, avanzar aproximadamente cuatro kilómetros, tomar otro camino hacia San Pedro Coatlán y posteriormente continuar por un tramo de terracería hasta encontrar nuevamente pavimento rumbo a San Pablo Coatlán, desde donde buscan reincorporarse hacia la Costa.
El recorrido supone abandonar la vía rápida y transitar por carreteras comunitarias y caminos de terracería, con vueltas adicionales y sin las condiciones de seguridad, velocidad y continuidad que ofrece la autopista.
La ruta circula entre automovilistas como una alternativa de emergencia, pero no corresponde a la desviación oficial recomendada por las autoridades, que hasta ahora mantienen como opción la carretera federal 175 por Miahuatlán y Pochutla.
El bloqueo comenzó el miércoles y los inconformes colocaron incluso montículos de tierra sobre la carpeta asfáltica para impedir completamente el tránsito. Automovilistas, transportistas y turistas han quedado varados o han tenido que regresar para buscar otra salida.
Incluso usuarios denunciaron que durante el cierre no se permitió el paso de ambulancias.
Mientras no exista un acuerdo con los habitantes de San Pedro Coatlán, el cierre se mantiene indefinido y una carretera construida precisamente para reducir en varias horas la distancia entre la capital y la Costa permanece inutilizada, trasladando el costo del conflicto a miles de usuarios que deben recorrer más kilómetros, invertir más combustible y emplear hasta prácticamente una jornada completa para llegar a su destino.
El secretario general de Gobierno, Jesús Romero, informó en su cuenta que inició este viernes por la noche una reunión con los inconformes.