MORELIA, Mich., 5 de junio de 2019.- Los incendios forestales, la tala inmoderada y la contaminación, han ocasionado que en los últimos 20 años Michoacán haya perdido el 50 por ciento de su superficie boscosa y que especies endémicas se encuentren en peligro de extinción.

Si bien, de 2015 a la fecha ha disminuido el número de conflagraciones y la superficie afectada, cerrando el 2019 con 682 quemas y 14 mil 338 hectáreas dañadas, esto mantiene a la entidad en el segundo y octavo lugar, respectivamente, de acuerdo con el reporte de autoridades ambientales.

“La mayoría de ellos es con la intencionalidad de hacer cambio de uso de suelo por dos razones: la fruticultura en el caso de (la plantación) de aguacates y berries, y los asentamientos irregulares”, dijo Ricardo Luna García, secretario de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial.

En 1999, Michoacán contaba con una superficie de bosques y selvas de 2.6 millones de hectáreas en donde conviven más de 9 mil 500 especies, sin embargo, el hombre ha provocado que cada año se pierdan 60 mil hectáreas, dejando actualmente 1.3 millones de hectáreas.

La pérdida de la capa forestal y vegetal propicia que durante la temporada de lluvias se presenten deslaves o se desborden los ríos con consecuencias trágicas para la población, como ya ha ocurrido en los municipios de Angangueo, Peribán y Uruapan.

“Los bosques tienen una importancia de captación hídrica, en Michoacán tenemos afluentes muy importantes, entre lagos y ríos, que tienen su origen en las partes altas del estado como la Meseta Purépecha y el Pico de Tancítaro. Eso le da una gran riqueza a nuestro estado”, agregó.

Aunque el estado es uno de los 10 más diversos del país, con una variedad de especies de flora y fauna, con los incendios forestales se pone en riesgo su permanencia, como el caso de algunos polinizadores que ayudan al equilibrio ecológico.

“Algunas especies que en este momento tienen riesgo de extinción son el pez blanco, el ajolote, los loros, algunos roedores, el puma, las abejas meliponas, abejorros”, expuso.

Por ello, el secretario de Medio Ambiente, Ricardo Luna García, señaló la necesidad de coordinar esfuerzos para recuperar, más no conservar, la superficie de bosques y selvas que se han perdido durante los últimos 20 años, estableciendo Áreas Naturales Protegidas.

“Tenemos 50 Áreas Naturales Protegidas (con una superficie promedio de 525 mil hectáreas) y en pocos días michos productores, ejidatarios y comuneros, trabajando de manera conjunta con la Semaccdet, vamos a decretar nuevas áreas de conservación voluntaria.

En Tingambato hay 600 hectáreas, en una zona hídrica de Tacámbaro mil 100 hectáreas y en Villa Madero llevamos cerca de 11 mil hectáreas registradas”, apuntó.

Fuente: Quadratín Michoacán