
Intercambio en formación de militares de Estados Unidos y México
JUCHITÁN, Oax. 16 de noviembre de 2025.- Frente al dorado retablo de San Vicente Ferrer, las socias de la Vela de las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro, en el marco de los 50 años de la celebración, pidieron al santo patrono de Juchitán, paz, seguridad y justicia para el pueblo zapoteca que está azotado por el crimen organizado.
La iglesia recién reconstruida después de ocho años del sismo de 2017, recibió a más de 200 miembros de la comunidad muxe y LGBTQ+ de México, quienes participaron en la misa que la sociedad de la Vela de las Intrépidas ofreció a San Vicente Ferrer y por las almas de los socios fundadores Óscar Cazorla y Néstor Santiago.
Mientras la comunidad muxe lucía espectaculares trajes regionales y el tradicional resplandor dorado, escuchó respetuosa y atenta el mensaje de petición del párroco de la iglesia, Wilber Jesús Cruz, de orar por que a Juchitán llegue la paz y la justicia.
“Pidámosle a Dios por la ciudad de Juchitán. Ustedes como una comunidad fuerte dentro de la ciudad, pidan a Dios que les hagan justicia, pero también que se le haga justicia a esas personas que no son escuchadas. Elevemos oraciones para que tengamos una ciudad llena de paz. Pidamos primero la justicia, la paz y la tranquilidad para nuestra ciudad, luego para el mundo”, dijo el clérigo durante la homilía.
Después de la misa, las mayordomas bailaron un son regional en el atrio de la iglesia, para después recorrer al ritmo de la música de la banda tradicional las principales calles de Juchitán, una ciudad que por este día trata de olvidar la violencia y se viste de fiesta por los 50 años de una vela que ha colocado a la comunidad muxe en el ojo del mundo por la lucha emprendida a favor de la diversidad sexual.
