
Auxilian policías a joven localizado sobre calzada Madero
OAXACA, Oax. 3 de marzo de 2026.- La magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, Erika Rodríguez, propuso analizar el aplazamiento de la elección judicial prevista para 2027 en la entidad, al considerar que empatarla con los comicios municipales y legislativos podría generar riesgos institucionales.
Durante la sesión de trabajo de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (CONATRIB), la titular del Poder Judicial de Oaxaca sostuvo que una jornada electoral simultánea podría provocar confusión en el electorado, sobrecarga operativa y un escenario de posible politización.
La postura fue planteada en el marco de la discusión del Anteproyecto de Ley Orgánica Modelo para los Poderes Judiciales Locales, impulsado por el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, Héctor Macedo García. En ese foro, Rodríguez participó en el análisis técnico y propuso un pronunciamiento conjunto sobre el proceso de implementación de la reforma judicial.
La magistrada señaló que la transformación del sistema de justicia requiere consolidar primero reglas claras en materia de competencias, carrera judicial, profesionalización y rendición de cuentas, antes de ampliar el número de procesos electorales concurrentes.
En Oaxaca, el escenario electoral de 2027 contempla la renovación de presidencias municipales y diputaciones locales. Integrar además la elección de personas juzgadoras implicaría que el mismo aparato administrativo atienda procesos políticos y judiciales de alto impacto en un contexto social y territorial complejo.
El debate ocurre luego de una primera experiencia electoral judicial a nivel nacional que registró baja participación y retos logísticos. Para la magistrada, la legitimidad del nuevo modelo no depende únicamente de las urnas, sino de la claridad y solidez del procedimiento.
Rodríguez definió a los poderes judiciales como una red institucional que debe coordinarse frente a los cambios estructurales. Subrayó que la reforma judicial es un proceso progresivo y no un evento aislado.
La propuesta de aplazamiento no implica cancelar la elección, sino revisar el calendario para evitar saturación institucional y preservar la independencia judicial, en un momento en que el modelo aún se encuentra en etapa de consolidación.