
Protestas espejo
OAXACA, Oax., 21 de octubre de 2026.- Con sombreros de palma, largas barbas blancas, gabanes de colores y flores de cempasúchil, los huehuentones comenzaron a ocupar los espacios públicos de Huautla de Jiménez, donde los habitantes se preparan para recibir a las ánimas en una de las celebraciones más representativas de la cultura mazateca.
Las figuras monumentales que adornan distintos puntos de este Pueblo Mágico anticipan la fiesta de Todos Santos, cuando la música, los cantos en lengua mazateca y las danzas tradicionales transforman las calles en un espacio de encuentro entre los vivos y quienes han partido.
Algunas representaciones aparecen cubiertas con gabanes azules, rojos y ocres, mientras otras sostienen instrumentos musicales, como el violín, que acompaña los cantos y bailes con los que los huehuentones recorren la población.
En la Sierra Mazateca, la celebración de los muertos adquiere un significado particular. No se trata solamente de recordar a los familiares fallecidos, sino de recibirlos nuevamente en casa, compartir los alimentos que disfrutaban en vida y acompañarlos durante su estancia entre los vivos.
Los huehuentones, también conocidos en lengua mazateca como ch'a so h'o, representan a los ancestros que regresan temporalmente al mundo terrenal. Sus máscaras de rostros envejecidos, las largas barbas y sus singulares sombreros forman parte de una tradición transmitida entre generaciones.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), esta celebración, conocida como S'ui K'ien, reúne elementos de la cosmovisión mazateca y de las prácticas religiosas que se han incorporado a lo largo del tiempo.

En Huautla de Jiménez, la llegada de las ánimas se conmemora el 27 de octubre, cuando los participantes se reúnen en el panteón municipal para dar inicio a los rituales que anuncian el retorno de los difuntos.
A partir de esa fecha, los grupos de huehuentones recorren calles, barrios y viviendas, donde son recibidos por las familias con alimentos, bebidas y ofrendas, mientras interpretan cantos y danzas que forman parte de la memoria colectiva de la comunidad.
Sus presentaciones se acompañan de violines, guitarras y percusiones, así como de versos en mazateco que evocan historias familiares, acontecimientos de la vida cotidiana y enseñanzas transmitidas por los mayores.
Las familias también preparan sus altares con arcos de flores de cempasúchil, veladoras, copal, frutas, pan y alimentos tradicionales. Entre las bebidas que forman parte de las ofrendas se encuentra el atole agrio, característico de la región.

La festividad convierte a Huautla en uno de los principales referentes de las celebraciones de muertos en Oaxaca, no solo por sus expresiones artísticas, sino por el sentido comunitario y espiritual que conserva entre sus habitantes.
Para este 2026, la agenda cultural contempla la celebración del Día de Muertos y Encuentro de Huehuentones del 27 de octubre al 4 de noviembre, con actividades vinculadas al panteón municipal y al centro de la población.
El programa tradicional incluye cantos en lengua mazateca, visitas de los huehuentones a los hogares y encuentros entre agrupaciones que mantienen viva esta expresión cultural.

La festividad también representa una oportunidad para conocer la gastronomía y el patrimonio de Huautla de Jiménez, reconocido como Pueblo Mágico desde 2015 y estrechamente relacionado con la historia de María Sabina, una de las figuras más conocidas de la cultura mazateca.
Mientras llega el 27 de octubre, las figuras de huehuentones instaladas entre macetas de cempasúchil anuncian que Huautla comienza a vestirse de fiesta.
En este rincón de la sierra oaxaqueña, la muerte no significa una despedida definitiva. Cada año, los ancestros tienen un lugar reservado entre los vivos, y los huehuentones son los encargados de mantener abierto ese encuentro.
