OAXACA, Oax., 27 de octubre de 2017.- Un grupo de vecinos de la gasolinera ubicada en Brenamiel reiteró las irregularidades que permitieron su construcción y funcionamiento a pesar de una clausura y tres resoluciones de un juez local y dos federales.

Desde el inicio de la construcción pidieron que no se realizara porque la ubicaron sobre uno de los principales ductos que surten agua potable a más de 90 colonias de la ciudad de Oaxaca, violando entre 2014 y 2017 disposiciones de tres autoridades estatales (Protección Civil, Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca –SAPAO- y Ecología).

Sin embargo, aseguraron que los dueños de la empresa T Estación de Servicios Gasolinero Sociedad Anónima de Capital Variable privilegiaron su interés económico sobre la seguridad de los demás.

Los inconformes indicaron que en forma totalmente irregular, el director Técnico de SAPAO, Miguel Ángel Morales, cambió su declaración que en 2015 fue que “encamisaron” la línea de conducción sin autorización de la dependencia, que la reparación o mantenimiento del tubo “puede provocar un riesgo explosivo” y “un riesgo de accidente fatal en un radio de 500 metros”, además de que se requieren 9 metros cuadrados para esas maniobras, en 2017 cambia totalmente de opinión.

Ahora ese mismo funcionario dijo que la gasolinera ya no representa riesgo de contaminación del agua, no mencionó el riesgo de explosividad del que alertaba dos años antes, aseguró que el derecho de vía es de 80 centímetros, los que ahora dice que serían suficientes para realizar trabajos de mantenimiento, olvidándose de los 9 metros cuadrados que consideró en 2015.

“O mintió́ en 2015 o miente en 2017. Como sea, esto es muy grave” manifestaron.

La incongruencia de los dos oficios emitidos por el director Técnico de SAPAO, el de 2015 y el de 2017 (que el funcionario llama “dictámenes”), anuló el documento como elemento de prueba ante el juez federal por lo que pidieron que se investigue a fondo.

Ahora los dueños de la gasolinera quieren presentar este oficio como un supuesto aval de la dependencia, pero predomina el dictamen que Protección Civil hizo en el 2015 en el que asentó: a) La línea de conducción de agua potable TIENE DERECHO UN DERECHO DE VÍA PREPONDERANTE y derecho de antigüedad; b) Existe una posibilidad latente de contaminación del agua potable, lo que deriva en una amenaza sanitaria ecológica de riesgo alto; c) El proyecto no es factible en la dirección que señala, por el RIESGO LATENTE de fuga de agua o contaminación.

Por ello, señalaron que no puede ser válido el documento que presentó SAPAO el 11 de octubre de 2017, porque el mismo funcionario, Miguel Ángel Morales, firma dos documentos que se oponen uno con otro, sobre un mismo caso en donde las circunstancias no han cambiado:

1.- La gasolinera se construyó́ sobre uno de los principales ductos que surten agua a la capital;

2.- La línea de conducción está cerca de los tanques de almacenamiento de combustible; y

3.- No se cambió́ ese ducto, como desde antes de la construcción se los exigieron el mismo SAPAO y Protección Civil.

Los vecinos piden que clarifiquen todas estas irregularidades y se cierre la gasolinera por el riegos que representa.