Revindica Alfredo Harp sus raíces libanesas y su amor por México
24 de noviembre de 2025
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13:50
Manuel Salazar/Quadratín Oaxaca
Manuel Salazar/Quadratín Oaxaca
OAXACA, Oax. 24 de noviembre de 2025.- El empresario y filántropo Alfredo Harp Helú inauguró el Jardín de los Migrantes y la nueva Sala México–Líbano en el Museo de la Filatelia de Oaxaca (MUFI), un espacio que reconoce el legado de la comunidad libanesa en México y el papel de la migración en la construcción cultural del país.
Durante el acto, Harp Helú recordó el origen libanés de su familia y resaltó cómo ese pasado convive con un arraigo profundo a México, donde ha desarrollado su labor filantrópica durante décadas.
Subrayó que el nuevo jardín nace de esa doble identidad: “orgullosamente libanesa, plenamente mexicana”.
El empresario y filántropo @alfredoharphelu recordó el origen libanés de su familia y resaltó cómo ese pasado convive con un arraigo profundo a México, donde ha desarrollado su labor filantrópica durante décadas. pic.twitter.com/AKf1iN1lST
El MUFI incorporó una sala permanente dedicada al intercambio cultural entre ambos países. La pieza central es una escultura donada por el Club Libanés y colaboradores, en homenaje al viaje transatlántico que marcó la llegada de miles de familias al continente.
Ante visitantes y representantes de la comunidad, Harp Helú compartió un mensaje sobre migración y la visión de humanidad que inspira su trabajo.
A continuación, un fragmento íntegro de sus palabras:
“Primero, mis cuatro abuelos —por parte de mi papá y de mi mamá— vinieron de Líbano a México. Mi papá nació en Líbano y se vino a los 17 años; nunca más regresó. Igual que mis abuelos.
Este lunes se inauguró en el @MUFI_oax el Jardín de los migrantes con una pieza de Alejandro Santiago y una escultura en bronce donada por la comunidad libanesa en México. Doña @isabelgporrua explicó en qué consiste la obra. pic.twitter.com/7eods8OCqw
Tengo mis raíces libanesas y estoy orgulloso de ellas, pero también queda clarísimo que me decían ‘el charrito del cuadrante’ porque solo escuchaba música mexicana. Yo amo a México. Y voy a seguir trabajando todo lo que se pueda; todos los días me levanto pensando qué más puedo hacer.
Este jardín nace de ese orgullo. Agradezco al Club Libanés y a quienes colaboraron para esta preciosa estatua que verán aquí.
Tengo dos hombres favoritos: Jesús, como hombre, y Gibran Khalil Gibran. Él decía que era ciudadano de la tierra. Yo también lo creo. Me tocó nacer en este punto diminuto del planeta y, con todo el orgullo, voy a seguir ayudando donde pueda, aunque dedico la mayor parte a Oaxaca y México.
En Líbano apoyamos la reforestación de cedros; regalamos un vivero que produce más de cien mil al año. En México, todo lo que se pueda. Todos los días me levanto con ganas de hacer algo.”
El Museo de la Filatelia informó que la Sala México–Líbano formará parte de su oferta permanente y albergará piezas, documentos y objetos vinculados al intercambio cultural, así como materiales sobre la diáspora libanesa en México.