
Intercambio en formación de militares de Estados Unidos y México
—Hola, mami. Ya pusimos el árbol de Navidad, quedó muy bonito, solo falta ponerle las luces.
—Qué bueno, Rosy. Los niños deben estar muy contentos; adornar el árbol es una actividad familiar muy bonita.
—Pero mira, te voy a dar algunos consejos que no están de más: asegúrate de que el árbol de Navidad esté bien sujeto y no pueda caerse.
Coloca los adornos y las luces fuera del alcance de los pequeños y no olvides apagarlos antes de dormir, para evitar un incendio.
Revisa que los cables y enchufes estén seguros y no queden expuestos, así se evitan accidentes en sus manitas.
—Es cierto, mami, no se me había ocurrido. Ellos querían que las luces se quedaran encendidas durante la noche, pero les voy a explicar por qué no. También pondré una maceta frente a los enchufes para que no intenten conectar y desconectar los cables por sí mismos.
Parece tan sencillo, pero cuando no somos conscientes de estos detalles, la Navidad, en lugar de ser algo maravilloso, puede terminar en una situación trágica que se pudo evitar. Gracias, gracias por estos consejos tan prácticos.