
La intervención jamás realizada
OAXACA, Oax. 11 de octubre de 2026.- A 12 años de la Coronación Pontificia de la Virgen de Juquila, una de las advocaciones marianas de mayor significado para la fe católica y la devoción de miles de peregrinos en el sureste de México, la disputa por el llamado Pedimento dejó de ser un factor de violencia y división entre los municipios de Santa Catarina Juquila y Santiago Yaitepec.
El pasado 7 de octubre, ambas comunidades participaron en la celebración del aniversario de la coronación de la imagen, realizada el 8 de octubre de 2014, cuando el nuncio apostólico en México, Christophe Pierre, colocó la corona a la Virgen en representación del papa Francisco.
La ceremonia de hace 12 años estuvo dedicada precisamente a la reconciliación y la paz, valores que hoy adquieren un significado especial después de los enfrentamientos por el control del Pedimento, sitio emblemático donde miles de feligreses depositan sus limosnas y cuya recaudación anual se ha estimado entre 10 y 15 millones de pesos.
Durante el gobierno del exgobernador Alejandro Murat, los intereses de grupo y de lucro agravaron una disputa agraria entre Santiago Yaitepec y Santa Catarina Juquila por el control de este espacio religioso, ubicado en la región chatina de Oaxaca.
El conflicto tuvo algunos de sus episodios más violentos en 2019, cuando pobladores de Santiago Yaitepec ocuparon el Pedimento, lo que derivó en enfrentamientos, personas lesionadas, denuncias de saqueos y la intervención de corporaciones estatales y federales.
La confrontación dejó víctimas mortales, entre ellas una mujer cuyo fallecimiento fue denunciado por habitantes de Yaitepec durante el desalojo realizado en noviembre de ese año. Las autoridades estatales rechazaron entonces que la muerte estuviera relacionada con la intervención policial.
La disputa también provocó bloqueos carreteros que afectaron el acceso al santuario y perjudicaron la actividad económica de Santa Catarina Juquila, donde el turismo religioso constituye una de las principales fuentes de ingresos.
Desde marzo de 2019, autoridades de ambos municipios habían suscrito acuerdos de paz y no agresión, aunque las diferencias por el control del Pedimento continuaron y derivaron en nuevos enfrentamientos meses después.
Con el tiempo, las autoridades municipales y agrarias de ambos poblados alcanzaron acuerdos para designar una comisión plural encargada del manejo del Pedimento, con representación de las 2 comunidades.
Como reflejo del trabajo de reconciliación para restablecer la paz y el orden en el santuario de Juquila, representantes de ambos municipios participaron en la celebración del 12 aniversario de la Coronación Pontificia, realizada el pasado 8 de octubre con una misa al aire libre, presidida por el arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, ante más de 2 mil asistentes congregados en la plaza pública.
La celebración eucarística representó una fecha de especial relevancia para la comunidad católica y para Santa Catarina Juquila, cuyo santuario es un importante punto de encuentro espiritual para fieles provenientes de distintas regiones de Oaxaca y de otros lugares del país y del mundo.
La imagen fue coronada pontificiamente en 2014 y el santuario recibió entonces la denominación de Santuario Diocesano de la Reconciliación y la Paz, en reconocimiento a su importancia religiosa y al llamado de la Iglesia a superar los conflictos mediante el diálogo.
En su homilía, el arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, dejó claro que la conmemoración del aniversario de la Coronación Pontificia renueva la devoción a la Inmaculada Virgen de Juquila y reafirma el valor de las tradiciones religiosas que forman parte de la identidad cultural y espiritual de Oaxaca y de la región chatina.
Llamó a mantener la unidad y evitar los enfrentamientos para construir una nueva gobernanza, porque ya pasó la etapa de dolor y sufrimiento y es tiempo de que el desarrollo y la prosperidad alcancen a las comunidades para que regresen la alegría y la felicidad.
Indicó que este emblemático lugar es el santuario de la misericordia, donde ocurren diversas expresiones de fe y amor, y donde los feligreses buscan crecer humana y espiritualmente ante las adversidades que muchos padecen por la enfermedad o la tragedia.
En entrevista, el arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, dijo que, a pesar de que el Pedimento le corresponde a la Iglesia, hoy está en poder de civiles, quienes han logrado ponerse de acuerdo para hacer un manejo transparente del lugar.
"Nosotros hoy ya no tenemos nada que ver, ya les corresponde a otras personas y ahí no me meto, pero ojalá que se siga manteniendo la paz y que los recursos que se recauden sirvan para el beneficio de las comunidades y no caigan en manos ajenas para favorecer intereses personales o de lucro".
En tanto, el presidente municipal de Santa Catarina Juquila, Marco Antonio García Palacios, afirmó que la tolerancia, la conciliación y el diálogo abierto con todos los actores permitieron alcanzar un acuerdo para restablecer el orden y la paz en Juquila.
"El Pedimento es manejado a través de un comité ciudadano, donde hay una clara rendición de cuentas y transparencia en el manejo de los fondos, que se destinan solamente al desarrollo de las comunidades y de la región, y los informes son claros y están abiertos al escrutinio público".
La administración de las limosnas ha sido uno de los principales puntos de controversia en torno al Pedimento. Durante años, autoridades municipales, representantes de bienes comunales y habitantes de ambas poblaciones mantuvieron diferencias sobre la posesión del lugar y el destino de los recursos aportados por los peregrinos.
La reconciliación entre las comunidades cobra especial importancia ante la proximidad del 8 de diciembre, fecha de la festividad principal de la Inmaculada Virgen de Juquila, cuando miles de peregrinos llegan a la región chatina para participar en las celebraciones religiosas.
La devoción a la Virgen de Juquila tiene varios siglos de historia. De acuerdo con la tradición religiosa, el 30 de junio de 1719 la imagen fue trasladada de Manialtepec a Santa Catarina Juquila, después de sobrevivir a un incendio que destruyó el lugar donde se encontraba.
Desde entonces, la pequeña imagen mariana se convirtió en uno de los principales símbolos de fe de Oaxaca, mientras que el santuario y el Pedimento se consolidaron como destinos de peregrinación para creyentes de distintas partes de México.