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OAXACA, Oax. 1 de junio de 2026.- Las periodistas Diana Manzo y Juana García presentaron en días pasados su libro Las ausentes en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO).
El siguiente es el texto que leyeron durante la presentación:
PRESENTACIÓN, LAS AUSENTES
*JUANA
Escribir “Las Ausentes” significó enfrentar la verdad y la memoria de las mujeres indígenas y afromexicanas que no se nombran, y que viven invisibles para un estado y nación racista.
También significó con mucho respeto conocer la esperanza y la fe de las familias que, pese a todo, rezan, buscan, piensan y esperan a su hija, mamá, hermana, vecina, amiga desde el corazón, porque no solo son nombres, edades y una estadística más.
A las madres, padres y familiares que buscan, dedicamos las ausentes, en una búsqueda de respuestas y justicia donde han dejado su vida para localizar a sus hijas.
Es importante también decirles, que ayer, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos presentó su informe de desapariciones en México, en la cual reafirma lo que sostenemos en las Ausentes.
Dicho informe realiza un estudio a partir de 2018 de este fenómeno, que alcanza a más de 130,000 personas, según cifras oficiales, a partir de testimonios oficiales, información remitida por el Gobierno mexicano y reportes de distintos organismos.
La relatora del organismo internacional para México, Andrea Viviana Pochak, afirmó que es un fenómeno “indiscriminado” con una “alta concentración” en jóvenes, niños y adolescentes, al tiempo que alertó de que existen “riesgos asociados al género” en esta lacra derivados de la violencia machista.
La experta aseguró que la problemática de los desaparecidos es una crisis “generalizada” que continúa ocurriendo en “altos niveles de impunidad”, si bien reconoció que desde 2018 hay “avances normativos importantes” por parte del Estado mexicano.
Por su parte, Tania Reneaum, secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos recalca, que: “(El informe) da cuenta de avances y desafíos de las políticas adoptadas por el Estado para hacer frente a una crisis humanitaria que atraviesa territorios, comunidades, familias y generaciones enteras. (…) La desaparición, en cualquiera de sus formas, es una de las violaciones más graves a la dignidad humana.
Vemos y sabemos con tristeza e indignación, que, hasta hoy, justo en este momento, el estado desconoce, no sabe, cuántas mujeres indígenas y afrodescendientes de Oaxaca están desaparecidas, porque simplemente no las cuentan, no existen.
DIANA
Las Ausentes, no muestra el rostro de todas, pero dignifica al nombrarlas como una forma y esperanza para sus madres y familiares de hallarlas con vida.
Ya lo decía la escritora mexicana, Cristina Rivera Garza, durante una conferencia ofrecida en la UNAM:
“Por desgracia somos muchas y por fortuna nos encontramos ya sea en pasillos de instituciones… o en protestas que hacen eco del lenguaje o en la búsqueda de pruebas y restos, ahí nos encontramos. El daño deja de ser falla individual para convertirse en una condición que desvincula en ese abrazo, en el que se da la espalda al estado y a la indolencia civil”.
Y con esta inspiración, de una mujer a cuya hermana la asesinaron, para nosotras escribir “Las Ausentes”, fue un acto de dignificación, amor y lucha en colectivo, con el acompañamiento de organizaciones civiles, honrando a las madres, padres y familiares que desde su propia concepción y creencia las buscan.
Creyeron en nuestra palabra, hoy convertido en un libro, para quienes buscan desde la esperanza y el amor, por eso estamos infinitamente agradecidas con Mano Vuelta, Cepiadet, quienes con su escucha y apoyo logramos a Las Ausentes.
También reconocemos el apoyo de las compañeras y aliadas de Código DH, Iranu, la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (Conami), la Maestra María Cruz, al Iago, y aguas Casilda. Todas colaboraron para lograr esta presentación.
Las Ausentes se construyó en colectivo, porque individuales no lo lograríamos, es por ello que llevamos presente a Ita, a Irma, a Judith, a Paulina, a Victoria y a cada una de las personas que colaboración. A las amistades que nos alentaron y nos dieron fuerza para este lograr este libro.
Decirles, que la venta de las Ausentes será para las madres, para que la esperanza de encontrarlas siga viva como el fuego del corazón y del fogón donde las recuerdan con amor y anhelan verlas algún día para abrazarlas.
Gracias a quienes hoy nos acompañan, hoy no es un día de celebración, es un día de memoria y justicia, de no olvidar que hay ausencias y deudas de un estado que revictimiza, olvida y borra.
Quizás no somos las grandes escritoras, pero queremos que nuestra tinta siga manchando lo que día a día quieren borrar o maquillar las autoridades.
GRACIAS.