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OAXACA, Oax., 26 de agosto de 2026.- La Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) ha sido durante décadas un factor de transformación social en Oaxaca, al abrir las puertas de la educación superior a miles de jóvenes provenientes de sus ocho regiones, muchos de ellos primeros universitarios de sus familias, afirmó el rector Farid Acevedo López.
Al conmemorar los 200 años de la creación del Instituto de Ciencias y Artes del Estado, antecedente de la Máxima Casa de Estudios, sostuvo que la trascendencia de la institución no se encuentra únicamente en las figuras históricas formadas en sus aulas, sino en generaciones de oaxaqueñas y oaxaqueños que han llevado el conocimiento a sus comunidades y encontrado en la educación una oportunidad para transformar su destino.
A la ceremonia asistieron el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, y el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, egresado de la UABJO, así como representantes de los poderes públicos, exrectoras y exrectores, autoridades universitarias, integrantes del Consejo Universitario, exalumnos del Instituto de Ciencias y Artes, académicos, investigadores, docentes y estudiantes.
Durante la Sesión Solemne del Honorable Consejo Universitario, realizada en el Edificio Central de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UABJO, en el Centro Histórico de Oaxaca de Juárez, como acto central por los 200 años de la institución, Acevedo López planteó que esa vocación social mantiene vigente el sentido con el que nació el Instituto en 1826: hacer de la educación un instrumento para transformar la sociedad y del conocimiento una herramienta para combatir la desigualdad, fortalecer las instituciones y construir ciudadanía.
A dos siglos de distancia, agregó, la UABJO continúa como una institución estratégica para Oaxaca, no sólo por la formación de profesionistas, sino por el conocimiento que genera desde sus facultades, escuelas, institutos y preparatorias en áreas que inciden directamente en la vida del estado.
Destacó los proyectos universitarios vinculados con la salud pública, la preservación de las lenguas originarias, la protección del patrimonio cultural y natural, la innovación científica y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El rector situó esa presencia contemporánea como parte de una historia que comenzó el 26 de agosto de 1826, cuando Oaxaca, recién iniciada la vida independiente de México, apostó por una institución sustentada en el pensamiento científico, las artes y la formación de ciudadanos libres y críticos.

El Instituto abrió sus puertas el 8 de enero de 1827 y se convirtió con el paso de los años en uno de los referentes de la vida intelectual del país. Entre quienes se formaron en sus aulas estuvo Benito Juárez García, quien encontró ahí acceso al conocimiento y desarrolló parte del pensamiento liberal que posteriormente marcaría su trayectoria como estadista.
Farid Acevedo destacó que la grandeza de la institución tampoco se mide únicamente por los nombres inscritos en la historia, sino por las miles de mujeres y hombres que, generación tras generación, han llevado el conocimiento adquirido en sus aulas a cada rincón de Oaxaca y del país.
En ese sentido, sostuvo que conmemorar ese legado obliga ahora a mirar hacia el futuro. El mejor homenaje a quienes fundaron el Instituto, señaló, es fortalecer a la Universidad, impulsar la excelencia académica y ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones.
“Celebramos la certeza de que la educación seguirá siendo la fuerza capaz de transformar conciencias, abrir oportunidades y construir una sociedad más justa”, afirmó.
En ese horizonte colocó también la defensa de la autonomía universitaria, a la que definió como mucho más que una disposición legal o una conquista histórica, pues representa la libertad para pensar, enseñar, investigar y construir conocimiento con responsabilidad y compromiso social.
“Defender la autonomía universitaria significa defender el derecho a pensar diferente, a debatir con respeto y a construir acuerdos desde la diversidad”, expresó.
Acevedo López afirmó que preservar la autonomía significa también proteger un espacio donde las ideas puedan crecer sin imposiciones y donde el conocimiento esté al servicio de la sociedad, al considerar que las universidades no sólo forman profesionistas, sino ciudadanos conscientes y contribuyen al fortalecimiento de la democracia.
Al cierre de su mensaje, refrendó el compromiso de la UABJO con la educación pública, la excelencia académica, la autonomía universitaria y Oaxaca, y sostuvo que el legado del Instituto seguirá vivo mientras una joven o un joven encuentre en la educación una oportunidad para cambiar su vida y una comunidad encuentre en la Universidad una esperanza de progreso.
La Sesión Solemne forma parte del programa conmemorativo del Bicentenario del Instituto de Ciencias y Artes del Estado, que dio origen a la actual UABJO y cuya historia está ligada durante dos siglos a la vida educativa, política, jurídica, científica, cultural y social de Oaxaca.