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Juchitán, Oax., 27 de septiembre de 2011 (Quadratín).- Ante las movilizaciones y las demandas contra la Financiera Finsol por parte de dos empleadas despedidas por el gerente de la sucursal en Juchitán, José Arvey García Rodríguez, la empresa cerró sus puertas y activó sus servicios de manera clandestina en un domicilio particular.
Juana Villavicencio Robledo y Julieta Jiménez, la primera despedida supuestamente de manera injustificada bajo el argumento de exigir mejoras en el trato y en lo laboral, la segunda por apoyar a su compañera de trabajo, demandaron ante Conciliación y Arbitraje a la financiera que tiene sucursales en Juchitán, Salina Cruz y Tehuantepec.
Villavicencio Robledo denunció el acoso laboral que sufrió por parte del gerente, a pesar de que durante cinco años de laborar tuvo alrededor 450 clientes con una cartera de cuatro millones de pesos.
Refirió que bajo presión y con una serie de amenazas la hizo firmar documentos que ponen en tela de juicio se desempeño laboral, aún cuando sabía que no existe en esta plaza ningún asesor que supere mis metas. Incluso José Arvey se ha dedicado a desprestigiarme.
El despido se dio en el fondo, según la denunciante, para que la novia del gerente se quede con la cartera de clientes, además del jugoso salario. Juana Villavicencio denunció que la empresa pretende utilizar su finiquito y salario para cubrir la parte proporcional de los clientes, con este argumento intenta el despido sin liquidación.
Explicó que si existe documentación que no fue rellenada conforme a la política de la empresa fue precisamente porque el gerente promovió esta situación, que ahora pretende utilizar en su contra para despedirla y quedarse con su liquidación.
Es cierto, ellos son poderosos, tienen dinero y me pueden destruir, tanto mi reputación como mi historial laboral, pero pelearé hasta el final. Sólo exijo mi liquidación y que se me haga justicia., indicó.
La empleada exige una liquidación de 176 mil pesos por cinco años. Ante la negativa de la empresa en negociar, se está valorando utilizar una medida de presión más drástica, mientras las instalaciones de la financiera en Juchitán se encuentran cerradas.