
Mantiene SSPO activo el Plan de Apoyo a la Población en el Istmo
Oaxaca, Oax. 16 de enero 2011 (Prensa Libre).- Los crímenes que se realizan de manera tan lamentable en territorio nacional empezaron fuera del territorio nacional, declaró el viernes último en conferencia de prensa Rubén Beltrán, subsecretario para América Latina de la cancillería mexicana.
El funcionario brindó detalles de una reciente gira de trabajo por Guatemala y San Salvador, para discutir sobre los riesgos que enfrentan los inmigrantes centroamericanos a su paso por México, en su intento por ingresar ilegalmente en Estados Unidos.
No es en un ambiente de recriminaciones como podemos solucionar el problema, añadió el vicecanciller Beltrán al llamar a los países centroamericanos a dejar de decir que los males vienen de México.
Los enganchadores (traficantes de personas), las células del crimen organizado no están en México. Están en Guatemala, Honduras y El Salvador, añadió Beltrán, al demandar a los países centroamericanos que realicen arrestos, que desmantelen al crimen organizado en su territorio.
Esta es una carretera de dos vías y para prevenir los crímenes que sufren los inmigrantes indocumentados se requiere de un esquema de corresponsabilidad y de acciones de todos y cada uno de los países involucrados, refirió.
En agosto de 2010 un grupo de 72 migrantes fueron asesinados en el estado de Tamaulipas (noreste), masacre atribuida al cartel de los Zetas, ex soldados de élite reclutados por el narcotráfico en la década de 1990.
Desde diciembre, al menos 30 indocumentados centroamericanos, 50, según organizaciones civiles, permanecen secuestrados a manos de presuntos grupos del crimen organizado en el estado de Oaxaca (sureste).
Esos delitos constituyen un crimen transnacional que no nace en México, que se origina en Guatemala, que se origina en Salvador, que se origina en Honduras, en Ecuador, que se origina en Nicaragua y que no puede combatirse de manera unilateral, añadió Beltrán.