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Mantiene SSPO activo el Plan de Apoyo a la Población en el Istmo
Juchitán, Oax. 6 de mayo de 2013 (Quadratín).- El segundo descarrilamiento del tren a un kilometro de la población de Juchitán obligó a más de 300 migrantes centroamericanos permanecer varados en la zona, buscando resguardo en el fraccionamiento Simona Robles, en donde se les permitió descansar, mientras trabajadores de la empresa ferroviaria arreglaban el desperfecto que causó el descarrilamiento.
El primer descarrilamiento se dio a las 10 de la mañana del domingo cerca de la comunidad de Chahuites, en la zona oriente del Istmo de Tehuantepec.
El tren procedente de Arriaga, Chiapas, con destino a Ciudad Ixtepec, Oaxaca, se detuvo, lo que fue aprovechado por un grupo de 15 personas armadas con cuchillo, machetes y armas de fuego, para asaltar a los más de 700 migrantes centroamericanos que venían sobre el lomo de La Bestia.
En ese momento, los migrantes molestos por la acción se organizaron con valor y se enfrentaron a los asaltantes, deteniendo a cuatro personas de origen salvadoreña, una mujer entre ellos, además de arrebatarles una pistola. En la detención golpearon a los asaltantes.
Después de los hechos dieron parte a la policía de Chahuites y la policía ministerial.
En la madrugada del lunes, un segundo descarrilamiento se dio del mismo tren, ahora cerca de Juchitán. Las vías en mal estado provocaron el contratiempo, obligando a los migrantes a permanecer en la zona hasta la reactivación del servicio.
En el lugar Medios Sin Fronteras, el Grupo Beta Ixtepec y el Refugio Hermanos en el camino establecieron un módulo de atención a los migrantes, con agua, comida y medicina.
Muchos de los migrantes buscaron refugio debajo de los arboles del fraccionamiento Simona Robles. Otros tantos decidieron caminar hasta Juchitán e Ixtepec buscando alternativas de transporte para continuar con su viaje hacia los Estados Unidos.
Los asaltados presentaron sus denuncias ante la Fiscalía Especializada en Atención al Migrante.
Foto: Roselia Chaca / Quadratín