
Los obispos y la Cristiada
OAXACA, Oax. 3 de agosto de 2026.- El venerable maestro Efraín Morales Sánchez planteó que interpretar no es una técnica aislada, sino una condición propia del ser humano, durante un conversatorio en torno a su libro Hermenéutica Masónica.
El encuentro se realizó la noche del 1 de agosto en el hotel La Casa de la Tía, en Oaxaca de Juárez, con la participación de la poeta, escritora y empresaria Lety Ricardez, así como de la abogada y teóloga Ana Sánchez Aguilar, presidenta de UROBORO A.C.
“Interpretar no es una técnica; es una condición del ser humano”, expresó Morales Sánchez, venerable maestro de la Logia Simbólica York El Esfuerzo de la Virtud 81 número 9.
Explicó que las personas comprenden el mundo a partir de su propia historia, experiencias, emociones y conocimientos, por lo que cada interpretación lleva consigo una visión particular de la realidad.
Sin embargo, advirtió que esa lectura también puede estar condicionada por factores externos.
“Nuestras interpretaciones pueden estar condicionadas por intereses sociales, políticos o económicos”, señaló.
Por ello, sostuvo que el ejercicio hermenéutico no debe limitarse a descifrar un texto, un símbolo o un ritual, sino que requiere analizar el origen de las ideas y las fuerzas que intervienen en su construcción.
“No basta con interpretar, también hay que cuestionar quién influye en lo que interpretamos”, subrayó.
El autor expuso que la hermenéutica permite cruzar del conocimiento hacia la interpretación y la acción consciente, siempre que exista voluntad para profundizar, analizar y confrontar las propias certezas.
Durante la conversación se retomaron conceptos como el cuerpo entendido como templo, el corazón como altar, la conciencia como luz y la palabra como una herramienta capaz de construir, confrontar o destruir.
Morales Sánchez explicó que la masonería mantiene un diálogo ecuménico con otras corrientes filosóficas, pues su estudio no debe quedar encerrado en una sola escuela de pensamiento.
“La masonería dialoga con otras corrientes filosóficas de forma ecuménica”, expresó.
Añadió que comprender la hermenéutica favorece una visión ecléctica, al permitir que la persona conozca diferentes perspectivas, identifique coincidencias y construya un pensamiento propio.
“El entendimiento de la hermenéutica hace al ser humano ecléctico”, consideró.
El conversatorio también examinó la interpretación filosófica de los símbolos y rituales masónicos, así como su relación con la conciencia, la libertad y el perfeccionamiento personal.
Morales Sánchez planteó que la hermenéutica personal busca formar seres libres y de buenas costumbres, capaces de orientar sus decisiones hacia la felicidad y la realización personal.
El encuentro concluyó con una interrogante sobre los límites de la objetividad: “Si todos interpretáramos de acuerdo con nuestra historia de vida, ¿seríamos objetivos?”.