
París: del 68 al 2026
OAXACA, Oax. 30 de octubre de 2026.- No cabe ni un alfiler en el Centro Histórico de Oaxaca. Las calles están repletas de calacas que bailan al ritmo de las bandas de música, entre una multitud que esta noche disfruta de las comparsas, los disfraces y la verbena popular de Día de Muertos.
Parece una calenda de Guelaguetza, pero con la muerte como protagonista. Los trajes regionales conviven con rostros pintados de calaveras, vestidos de catrinas, sombreros, flores y atuendos que dan un aire festivo a la celebración.
Las bandas no dejan de tocar y las calacas tampoco de bailar. Entre la multitud se abren paso los contingentes, mientras familias y visitantes buscan un espacio para mirar, tomar fotografías o sumarse al recorrido.
La fiesta comenzó desde las 17:00 horas con la Mega Comparsa de Día de Muertos, organizada por el municipio de Oaxaca de Juárez, que reunió a 22 contingentes y 12 bandas de música desde la Cruz de Piedra hasta la Plaza de la Danza.
Con música de viento, baile y disfraces, la celebración convirtió las calles en una fiesta colectiva, de esas en las que espectadores y participantes terminan mezclándose entre el bullicio.
A la misma hora, en el Paseo Juárez El Llano, niñas y niños disfrutaban de Divertimuertos 2026, organizado por el DIF Oaxaca, con talleres, actividades infantiles y una comparsa que salió a las 18:30 horas hacia la Alameda de León.
El contingente avanzó por avenida Juárez, Abasolo, Alcalá, Morelos y García Vigil. A su paso, la Policía Vial Estatal realizó cortes escalonados al tránsito para permitir el desarrollo del recorrido.
La corporación desplegó 50 elementos, con apoyo de 5 patrullas, 11 motopatrullas y 5 bicipatrullas. Para los automovilistas se habilitaron como alternativas Margarita Maza y Calzada de la República.
La movilidad tuvo que adaptarse a la fiesta. Mientras los vehículos buscaban otros caminos, las calles del Centro Histórico eran ocupadas por familias, comparsas y espectadores que caminaban entre música, flores y disfraces.
Y cuando llegó la noche, la celebración encontró otro punto de reunión en el Zócalo con Xandú, la visita de los nuestros, la verbena popular que reunió 35 puestos para compartir gratuitamente tamales, pan, chocolate y café.
Xandú, nombre relacionado con la celebración de los fieles difuntos en el Istmo de Tehuantepec, llevó a la capital otra expresión de las tradiciones oaxaqueñas, esta vez alrededor de la comida y la convivencia.
El aroma del chocolate y los tamales se mezcló con el bullicio de las calles, mientras la multitud continuaba llegando al primer cuadro de la ciudad.
La jornada todavía contempla una actividad más: el Recorrido al Mictlán 9K, una carrera nocturna programada a las 22:00 horas, con salida y meta frente al templo de Santo Domingo de Guzmán.
Y este sábado 31 de octubre la fiesta continuará con la Gran Comparsa, programada a las 18:00 horas desde la Fuente de las Ocho Regiones hasta la iglesia de La Merced.
Por ahora, la noche es de las calacas. Oaxaca está de fiesta y la muerte también salió a pasear, entre bandas, baile, chocolate, tamales y una multitud que parece no tener fin.