MORELIA, Mich., 15 de abril de 2018.- Los escándalos se propagan como virus en torno de Guadalupe Pichardo Escobedo, la lideresa del Sindicato Lázaro Cárdenas en la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM), por presuntos actos de corrupción al interior de su gremio.

No solamente pesan sobre ella señalamientos de tener a 17 familiares cobrando en la nómina de la dependencia —incluidos hermanos, hijos, sobrinos y un cuñado—, sino que ahora también es investigada por haber violado protocolos y normativas al introducir cámaras en áreas restringidas de la infraestructura hospitalaria del estado.

Sobre estos hechos, la autoridad cuenta con videos que ya están siendo analizados y que muestran a la lideresa sindical ingresando a las zonas a las que accede solamente el personal autorizado del Hospital General de Lázaro Cárdenas.

Los resultados de esas pesquisas podrían derivar en sanciones administrativas o penales en contra de los responsables de haber violentado los protocolos hospitalarios para acreditar el supuesto uso de jeringas recicladas, señalamiento que el Gobierno de Michoacán calificó de falso.

De acuerdo con funcionarios consultados por Quadratín, a los informes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y de la inspección llevada a cabo por la SSM, que rechazan el uso de jeringas recicladas y desabasto de medicamentos, se sumarán esta semana más elementos informativos basados en análisis, peritajes y testimonios.

“Los resultados de estas revisiones echan abajo el montaje con el que Pichardo ha buscado desacreditar el trabajo de toda una institución; su objetivo no es velar por el bienestar de los pacientes. No, su objetivo es seguir presionando para obtener beneficios para ella y su sindicato”, afirmó una de las fuentes cercanas a los trabajos de seguimiento que lleva a cabo la SSM.

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Quadratín Michoacán