
Detienen en Tuxtepec a presunto jefe regional de grupo delictivo
OAXACA, Oax. 29 de octubre de 2026.- Oaxaca vibra con el naranja intenso del cempasúchil y las múltiples formas de entender la tradición del Día de Muertos. Sus calles se llenan de flores, colores y recuerdos.
Honramos en estas fiestas las almas de quienes quisimos. En Oaxaca se cree que vuelven para visitarnos y nos alegra pensar que están por aquí.
Por eso, las fachadas y los muros de cantera se adornan con flores de cempasúchil, mientras las calles del centro histórico se convierten en una fiesta de color que convive con la memoria de quienes ya no están.

Las calacas aparecen en los rincones más inesperados, en las paredes y en las entradas de los negocios que esperan buenas ventas durante estas fechas.
Recorrer el centro histórico de la ciudad de Oaxaca y llegar al Zócalo es un regalo para los sentidos.
En el camino aparecen los tapetes de arena, obras de arte efímeras cuyos trazos cuidadosos forman figuras que pronto se dispersarán.

Hay que apreciarlos ahora, caminar entre altares, pan, fruta y flores, y dejarse envolver por los aromas que desprenden las ofrendas.
Porque estos días también son para detenernos, recordar a quienes nos hacen falta y disfrutar de una ciudad que se prepara para recibirlos.
En Oaxaca, los muertos tienen su lugar entre los vivos.













