
Los obispos y la Cristiada
OAXACA, Oax. 26 de junio de 2026.- La nueva integración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación redujo de 2 mil 200 a 57 los asuntos pendientes que recibió de sus antecesores, informó el ministro Giovanni Azael Figueroa Mejía.
Durante su visita a Oaxaca de Juárez para participar en los Diálogos por la Justicia Abierta, señaló que el máximo tribunal también atiende los expedientes recibidos desde septiembre y busca evitar que vuelva a acumularse un rezago semejante.
“Cuando asumimos la alta responsabilidad, la integración anterior nos dejó cerca de 2 mil 200 asuntos; al corte del viernes de la semana pasada solamente nos quedaban 57”, expuso.
Figueroa Mejía respaldó la propuesta de trasladar a 2028 la elección de la otra mitad de juezas, jueces, magistradas y magistrados federales y locales, originalmente prevista para 2027.
Consideró que el cambio permitiría aprovechar la experiencia de la primera elección judicial, reducir la cantidad de nombres incluidos en las boletas y dar más tiempo a los comités de evaluación para revisar los perfiles.
El ministro explicó que los Diálogos por la Justicia Abierta buscan escuchar a juzgadores, especialistas, organizaciones sociales, estudiantes y ciudadanía para identificar los principales problemas del sistema judicial.
Entre las demandas expresadas con mayor frecuencia, mencionó la necesidad de una justicia más rápida, cercana y menos formalista.
Aclaró que simplificar la impartición de justicia no significa apartarse de la Constitución, las leyes, los tratados internacionales de derechos humanos ni de las jurisprudencias nacional e interamericana.
Sin embargo, sostuvo que las personas juzgadoras deben considerar a quiénes afectan sus resoluciones y de qué manera sus decisiones modifican la vida de quienes acuden ante los tribunales.
Figueroa Mejía afirmó que las conclusiones obtenidas en estos encuentros serán sistematizadas y presentadas en las reuniones previas a las sesiones del Pleno de la Suprema Corte, para que puedan contribuir al análisis de futuros asuntos.
Durante su intervención, defendió la transparencia como una condición indispensable para recuperar la confianza de la ciudadanía en el Poder Judicial.
“Sin transparencia no hay cercanía, sin transparencia no hay confianza, sin transparencia no hay rendición de cuentas y tampoco hay Estado de derecho”, expresó.
El ministro planteó también la necesidad de elaborar sentencias más breves, claras y comprensibles, al considerar que el lenguaje excesivamente técnico genera distancia entre quienes imparten justicia y quienes reciben una resolución.
Señaló que un Poder Judicial que no da la cara traiciona la confianza y la legitimidad otorgadas mediante el voto popular a quienes integran la nueva estructura judicial.
Al ser consultado sobre asuntos relacionados con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, evitó adelantar una postura debido a que se trata de temas que podrían encontrarse en análisis o llegar al conocimiento de la Suprema Corte.
Indicó que podrá pronunciarse una vez que los asuntos sean resueltos, como parte del deber de imparcialidad que deben mantener ministras, ministros y demás personas juzgadoras.