
Evacúan a pacientes y personal del IMSS en Salina Cruz
OAXACA, Oax. 2 de noviembre de 2026.- La muerte también se viste de elegancia en Oaxaca. Lleva encajes, joyas de filigrana, largas cadenas doradas y una falda negra que se despliega con cada movimiento. Su rostro es una calavera, pero conserva la distinción de una china oaxaqueña que transforma el luto en arte durante las comparsas de Día de Muertos.
Detrás de esta imagen está Citlali Tomás, quien dedicó varias horas a preparar una caracterización que combina la indumentaria tradicional de las chinas oaxaqueñas con elementos artísticos alusivos a la muerte.
El resultado es una figura de gran fuerza visual: una calavera de mirada serena, adornada con joyas, encajes y prendas cuidadosamente seleccionadas, que encuentra en la celebración de los difuntos otra manera de expresar la identidad oaxaqueña.

La transformación comienza frente al espejo. El maquillaje requiere entre una y dos horas de trabajo y, en esta ocasión, estuvo a cargo del artista Luis Neri, de Catrina Arte, quien extendió la caracterización del rostro al cuello, los brazos y las manos.
Las sombras oscuras, los trazos que simulan la estructura ósea y los tonos rojizos alrededor de los ojos construyen una calavera que conserva la expresión de Citlali y aporta dramatismo a su indumentaria.
Después viene la vestimenta, un proceso que requiere aproximadamente una hora y en el que cada pieza cumple una función.

La camisa de pasalistón negro y la mascada oscura con bordados en la parte posterior forman parte del conjunto. Debajo de la falda se colocan una calzonera de manta y un refajo almidonado, que ayudan a dar volumen y forma a la vestimenta.
La falda de raso satinado negro, adornada en esta caracterización con amplios encajes blancos, se convierte en una de las piezas más llamativas. Sus pliegues y aplicaciones contrastan con la sobriedad del color y aportan movimiento a la figura.
El conjunto se complementa con zapatos negros de piso y un rebozo de seda, que acompaña la elegancia de la indumentaria.

Las joyas merecen una atención especial. Aretes de filigrana, ahogador, bejuco, cruz y medalla de oro forman parte del arreglo de las chinas oaxaqueñas, cuya presencia en las fiestas tradicionales también permite apreciar el trabajo de la orfebrería local.
Entre los accesorios puede incluirse un pequeño portarretrato con la imagen de un santo, una virgen o un familiar fallecido, una pieza que adquiere un significado íntimo durante las celebraciones de Día de Muertos.
El peinado es otro de los elementos distintivos. Tradicionalmente se utilizan trenzas adornadas con listones negros, cuya elaboración puede requerir entre 20 y 30 minutos.

Sin embargo, Citlali decidió llevar el cabello suelto y complementar su caracterización con un sombrero, una elección personal que muestra cómo cada participante incorpora su estilo sin abandonar los elementos esenciales de la indumentaria.
En las fotografías, su figura adquiere distintos matices. Frente a una antigua puerta de madera, las manos pintadas como huesos acompañan la expresión de su rostro. En otra imagen, bajo la sombra de un árbol, la calavera posa con un abanico negro y deja lucir las cadenas doradas sobre los encajes de su falda.
La preparación puede ser todavía más extensa cuando las chinas oaxaqueñas llevan las tradicionales canastas adornadas con flores.

Citlali comparte que, cuando participa con canasta, dedica aproximadamente dos horas únicamente a enflorarla, un trabajo que se suma al maquillaje, el peinado y la colocación de las prendas.
Son horas de dedicación que pocas veces se alcanzan a dimensionar cuando las participantes aparecen en las calles, entre la música de las bandas, el movimiento de las faldas y los aplausos de quienes disfrutan las comparsas.
Las chinas oaxaqueñas, cuya presencia distingue las celebraciones tradicionales de la capital, encuentran en Día de Muertos otra oportunidad para reinterpretar su indumentaria mediante colores, accesorios y elementos relacionados con la memoria de los difuntos.

El negro sustituye los tonos festivos de otras celebraciones, mientras los encajes, las joyas y el maquillaje artístico construyen una imagen en la que conviven la solemnidad y la creatividad.
La caracterización de Citlali Tomás también refleja el trabajo de quienes contribuyen a dar forma a estas expresiones, desde el maquillaje artístico de Luis Neri hasta las miradas de los fotógrafos que documentaron su participación.
En Oaxaca, donde la muerte se recuerda entre flores, música y celebraciones, estas imágenes muestran que una tradición puede adquirir nuevas expresiones sin perder su identidad.
Y cuando Citlali sale a la comparsa convertida en una elegante calavera, lleva mucho más que un elaborado vestuario: horas de dedicación, orgullo por sus raíces y una manera profundamente oaxaqueña de rendir homenaje a quienes ya partieron.
Créditos
Caracterización: Citlali Tomás, china oaxaqueña.
Maquillaje artístico: Luis Neri, Catrina Arte (@catrina_arte.oficial).
Fotografía: @erick.card.mx, @urielruiz09, @saruyaoax, @walter.alejandro01, @gio.angeles17, @aale.hernandez, @rz_angiie y @aldoalpizar.