CIUDAD DE MÉXICO, 3 de abril de 2020.- A ver a ver. Por más que tratamos de encontrar respuestas a cómo salir del atolladero macroeconómico con los menos daños posibles, no se ve cómo para cuándo se detendrá el estrepitoso desplome de la economía. Olvídese de las estimaciones felices de que partir de julio de este año retomaremos la senda del crecimiento. Ojalá, pero más que un cálculo económico parece un acto de fe.

Hacienda corrigió sus propios datos, espera que el mejor escenario para este 2020 será el crecimiento de 0.1 por ciento, pero lado oscuro apunta a un desplome de hasta el -3.5 por ciento del PIB.

La encuesta más reciente del Banxico estima una caída más pronunciada, de -3.99 puntos. #YSQ no está de acuerdo con esas proyecciones, pero está claro que no es la hora de las complacencias.

IP, ¿masiosare?

El Presidente de la República anunciará el domingo 4 de abril un paquete de medidas de apoyo para la reactivación económica y de respaldo a los sectores productivos, pero ninguno pasa ni por casualidad por el terreno fiscal, se sigue de largo.

¿Cómo pretende seguir recaudando si no hay recursos suficientes? El mecanismo estrella es la oferta para los grupos más vulnerables es de un millón de créditos de entre 10 mil y 25 mil pesos a microempresas (muchas informales) que concentra el 75 por ciento de los trabajadores. Aparte el Infonavit cubrirá tres meses a los que pierdan su trabajo.

Vaya vaya. Pero el sector productivo formal (con empleos registrados ante el IMSS) no se hace muchas ilusiones aunque mantiene su solicitud de que el gobierno les ayude a tener un respiro y diferir, no condonar ni reducir, al menos seis meses el pago de impuestos. Los empresarios tienen claro que la cuarentena afectará la generación de ingresos y eso ya lo estamos viviendo todos. Por eso piden medidas, sobre todo fiscales, para preservar empleos y evitar el cierre de empresas.

A decir verdad, aunque en las prioridades para la recuperación económica está el aumento de la inversión, los empresarios se convirtieron en los malos de la película, no queda claro por qué. Sin duda hubo quien se agandalló con la condonación de impuestos en otros tiempos (nombres nombres) pero no son todos y hoy lo prohíbe la ley. Lo curioso es que el salvavidas que se anunciará parece un paquete de medidas enfocadas a una población políticamente electorera. ¿A poco?

Otro año sin crecer

El Covid-19 paralizó la economía nacional y mundial este año, pero ya veníamos de la recesión. ¿Recuerdan el episodio de la guerra contra el huachicol, cuando frenó la economía de los estados más productivos del país? El estancamiento y la recesión vienen desde el año pasado, con una caída del -0.1 por ciento.

Pero los asesores de Palacio estaban más preocupados en la caída de la popularidad de #YaSabenQuién que en los signos negativos de la economía.

Romo, cero a la izquierda

Las sugerencias de diferir o suspender las inversiones en los proyectos de Dos Bocas y el Tren Maya, principalmente, han sido tomadas como afrenta personal y hasta como ofensa. ¿De qué quieren su nieve?, respondió #YSQ.

Antes de que se cancelara el mega proyecto del nuevo Aeropuerto en Texcoco, Alfonso Romo decía a los empresarios que eso no ocurriría. No fue así. La cancelación reciente de la planta cervecera del grupo Constellation Brands en Baja California, usando una encuesta gansito, minó aún más la confianza de los inversionistas. Romo también quedó como el cuetero. Ya no le creen.

La incertidumbre

Aunque se acuse a empresas especializadas de actuar como descalificadoras, Standard & Poor´s inició la degradación de la deuda soberana de México y de su empresa ícono, Pemex, ante el riesgo de que el país enfrente una fuerte recesión complicada por el Covid-19; HR Ratings refrendo este escenario y también redujo el grado de inversión. Esto significa que ven a México con una débil capacidad de pago.

El desplome de los precios del petróleo de la mezcla mexicana, a niveles de 12 dólares por barril (caída del 82 por ciento) ahí no queda. Para 2020 los precios seguirán castigados y tampoco en 2021 se recuperarán, dice Hacienda. El valor del peso ha sufrido las inclemencias de esta tormenta mundial y a pesar de los esfuerzos del Banco de México, la depreciación del peso se acerca peligrosamente a los 25 pesos por dólar.

El problema es que entre más caro el dólar, más cara en nuestra deuda. Otra mala es que por el Covid-19 las remesas del exterior disminuirán, cuánto, todavía no se sabe, pero disminuirán. Son el ingreso más importante antes de la Inversión Extranjera Directa, ¿qué cosas, no? En tanto que el nuevo Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, el TMEC, tardará algunos meses más en sustituir al TLCAN y dependerá además de cómo les vaya a nuestros vecinos del norte para restablecer los nexos comerciales. Este año la economía de EU podría caer -2.5 puntos o más.

Otros riesgos

Estos son otros factores de riesgo que podrían empeorar el panorama, visto por Hacienda.

*Que la recesión sea más profunda. *Que la caída en empleo y remeses sea más mayor a la esperada. *Reducciones adicionales al precio del petróleo. *Mayor volatilidad en los mercados financieros. *Mayor desaceleración en la economía por debilidad de la inversión privada.

Columnómetro de Aquiles Baeza.

1.- “Nunca había visto en redes a tantos defensores del Chapo, los mismos que defienden a la 4T.”

2.- Dicen que los empresarios que cenaron tamales de chipilín en Palacio, no han comprado los boletos de la rifa prometida. ¿Será?

3.- Mucho rollo y pocas nueces. A ver, cuáles son los ahorros del gobierno federal, a cuánto ascienden y dónde están.

4.- Interesante análisis de @jlca007 que concluye en el hashtag #NoMásPartidosPolíticos. La organización de elecciones desacreditadas están costando una millonada mensual a los mexicanos. https://www.sdpnoticias.com/columnas/la-crisis-del-covid-en-un-pais-pobre-como-mexico-no-mas-partidos-politicos.html

5.- Elías Micha, que dirige la Asociación de Empresas de Capital Humano, TallentiaMX, estima que la emergencia económica derivada de la pandemia del Covid-19 podría causar la pérdida de más de 7 millones de empleos, por lo que considera urgente el fomento al empleo a través de acuerdos laborales flexibles y la subcontratación.