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NADA PERSONAL
El riesgo de insolvencia financiera de los fondos de jubilaciones y pensiones del IMSS del régimen 73 (incluida la Modalidad 40), de académicos BUAP y de los empleados al servicio de los Poderes del Estado afiliados al ISSSTEP, necesita más que marchas callejeras.
De acuerdo con los estudios actuariales en el Seguro Social y en la autónoma de Puebla, de no tomar medidas las respectivas autoridades, los recursos se agotarían en 2038 y en 2030, respectivamente.
En el ISSSTEP, la institución de seguridad social de los trabajadores al servicio de los poderes del Estado, los estudios actuariales existen desde el sexenio de Melquiades Morales Flores, y desde entonces ya eran deficitarios.
En el ISSSTEP se acabó de desfondar el recurso financiero para jubilaciones y pensiones porque en el sexenio de Mario Marín Torres le metieron mano indebidamente al fondo de pensiones para edificar el Hospital Regional, con recursos por más de 3 mil mdp.
En el gobierno del estado ya levantaron la mano para analizar junto con el Poder Legislativo las reformas que requiere el sistema de jubilaciones y pensiones, porque los recursos actuales no son suficientes para pagar las pensiones por jubilación, y la fila en espera para jubilarse crece.
En la (B) Universidad Autónoma de Puebla tienen claro el problema de la insolvencia que les podría reventar en el 2030 al colapsarse el fondo, por lo que han avanzado con un plan de solución las autoridades y el sindicato de trabajadores académicos.
Un incremento gradual de las aportaciones al fondo de pensiones de los trabajadores hasta el 2038, para llegar al 15 por ciento, más un porcentaje similar por las autoridades universitarias, evitaría el riesgo de un colapso.
En el centro de la reforma al sistema de jubilaciones y pensiones convenido entre la Aspabuap y la Rectoría de la BUAP, fijaron en 65 años la edad para acceder a la jubilación.
El convenio firmado entre las autoridades universitarias y la representación sindical debe pasar por el filtro de una votación en urnas de todos los trabajadores académicos, consulta en la que participarán todos los docentes e investigadores, estén o no afiliados a la Aspabuap.
En torno al contenido de la reforma al actual sistema de pensiones se han inconformado en algunas unidades académicas, con el apoyo de sus alumnos.
Quienes se oponen a la reforma consideran que debe mantenerse el mismo esquema de edad jubilatoria y el porcentaje de las aportaciones de los académicos y la universidad, pero son insuficientes.
Los recursos financieros alcanzarían hasta el 2030, y no habría manera de autorizar nuevas pensiones, al tiempo que dificultaría pagar la actual nómina de pensionados.
La Aspabuap reporta unos 4 mil afiliados activos, y 1 mil 300 jubilados (o pasivos), para un total de 5 mil 300 asociados.
La universidad destina un promedio anual de 1 mil 600 millones de pesos en el pago de pensiones por jubilaciones, de un fondo de 6 mil 500 mdp, que le alcanza para cuatro años, al 2030.
Los académicos que se oponen a modificar la edad jubilatoria y al incremento gradual de aportaciones individuales hasta el 15 por ciento deben proponer un esquema alternativo y precisar cuál sería la fuente de las aportaciones, de no ser los trabajadores académicos.
La situación en el ISSSTEP es muy similar en el agotamiento de los recursos financieros; el director del ISSSTEP adelantó que para concretar una reforma al sistema de pensiones será necesario recurrir a financiamiento.
Actualmente el organismo recibe un subsidio estatal de mil 900 millones de pesos anuales para garantizar el pago a 13 mil 700 jubilados, y hay retrasos en la emisión de acuerdos para nuevas pensiones, con una lista de espera de 2 mil 800 personas.
Además, entre 2024 y 2026, el 40 por ciento de los trabajadores que ya cuentan con un acuerdo aprobado no ha hecho efectiva su jubilación por la falta de recursos.
La BUAP y el ISSSTEP pasan por un momento crítico para cumplir con las pensiones y jubilaciones, y ambas entidades operan un esquema en cuenta regresiva porque se agota el tiempo para salvar el sistema de pagos a trabajadores en retiro.